11 de agosto de 2013

Cocaína, una noche cualquiera.

Miguel Álvarez 


Rojas,
calientes,
intensas gotas de sangre golpean su pecho;
y mientras, entre sus manos escapa la vida
y piensa,
y recuerda las noches bañadas en polvo de yeso
y no siente,
y no padece,
sólo nota dos ríos calientes.

9 de agosto de 2013

Una tarde en la playa.

Miguel Álvarez

El bañador, el paquete y su composición.

Y se alzó;
y corrió,
y se alejó.

Y compuso su cuerpo:
y descompuso mi alma,

y se acercó.

7 de agosto de 2013

Muere

Miguel Álvarez


I
Lejos quedaron las épocas de ébano y Dioses
ya no viven los recuerdos:
ni el caballo de Atila;
ni las plagas del pasado;
ni las iras vengativas.

II
Y ahora yo
carcomo carne y hueso dejando paso libre:
a la peste,
a la muerte,
al miedo que corrompe,
al que gobierna la vida de los hombres.

III

Y se acabó,
de la Luna su brillo,
de la mar su quietud,
de tu mirar el suspiro,
de tu callar la virtud.

IV

Y ahora yo...
Y se acabó.

4 de agosto de 2013

Penetré, seduje, creé y veo

Miguel Álvarez
Camino con Ciprés bajo cielo estrellado
Vicent Van Gogh
 I

Penetré
por los claroscuros del alba,
desde donde vive la muerte
hasta donde bailan las almas.

II
Seduje
con el vaivén de mi existir
y mi estampa solitaria
los menoscabos de los hombres.

III
Y creé
cientos de mundos esféricos,
semillas encarnadas, psiquis
cautivas en un ciclo sin fin.

IV

Y veo
pasar el ánima al descanso
con el gemir del ser que vive,
con el llanto amargo.

2 de agosto de 2013

Y llegó el olvido

Miguel Álvarez

De Olvido y Piedra; Guadalupe Figueroa

 I

Y llegó el olvido y abrió mi puerta,
a caricias caducas,
a besos de una noche,
a una estancia sin recuerdos.

II
Y llegó el olvido;
y ya no sangran mis oídos,
y ya no lloran mis ojos,
y ya no me hablan las sombras de ti.

III

Y llegó el olvido y mató al amor.

31 de julio de 2013

Arranco con mis manos las raices del tiempo

Miguel Álvarez


I

Arranco con mis manos las raíces del tiempo
y dejo suspendidos los recuerdos
sobre el manto,
el mullido manto de muerte putrefacta;
que calienta,
que protege,
que resguarda el arraigo de la vida. 

II

Arranco la vida de entre la muerte.
Me arranco y desmiembro, 
miembro a miembro las partes que entierro
en el caldo primigenio que forma tus anhelos
y observo,
impasible desde lejos 
los estragos de un pasado muy presente.

28 de julio de 2013

Miguel Álvarez


Azoto con rigor la incertidumbre de una especie.

Ella
inconsciente.
 
Vuelve día a día
e inunda con sus lágrimas mi lecho
cultivando
 de los hombres los anhelos.

Ella
inconsciente.

Deja suspendida,
los recuerdos del pasado, 
los miedos del presente.

Ella
inconsciente.