16 de septiembre de 2013

Fallece la imaginación

Miguel Álvaez

El camino de baldosas amarillas.
Atrás quedó el tiempo
en que los principes vestían de azul.
Desierto está el camino de baldosas amarillas
ni sopla el viento,
del este,
ni veo niebla gris.

No hay mágicos besos
ni zapatos de cristal,
no quedan islas desiertas,
ni castillos por conquistar.

¡Qué les corten la cabeza!
A los que dejen de soñar.

Muerta la esperanza,
 desolada la ilusión.
Ya nadie escribe cuentos,
ni poemas de amor. 

13 de septiembre de 2013

Al mundo de hoy


Miguel Álvarez

Rayma Suprani, Tejido social

Coser gangrenada la carne,
aún viva,
bañada por torrentes de rios rojos
de dulzura y amargor.

Amargo mosáico es el alma,
¡Depedazada!
Por esa bestia que es la vida
en su busqueda de carne desmembrada que habitar.

Y pretendemos 
con remiendos hilvanar
intelegible la consciencia social,
el concepto de la humanidad.

10 de septiembre de 2013

El poeta

Miguel Álvarez
Ángel Simón: [...aspiro con fervor rosas de un día...]

Egon Schiele, El poeta
Oí hablar a la pluma de un amigo;
escuche a la perfección los silencios,
recorrí los caminos del olvido
y anduve, perdido en soledad.

Sentimientos símiles se enfrentaron en mi interior
mientras, los opuestos se daban la mano
y gobernaban mi razón.

Amor,
muerte,
soledad
y dicha.

Deshamor,
vida
y silencio.

Son los pilares de esta vida,
la escogida,
por el polvo, las alergias y las letras.
Son los pilares de esta vida, son el poeta.

5 de septiembre de 2013

Una pluma y una espada

Miguel Álvarez

No deja de sorprenderme la bliblioteca de mi amigo Antonio aquí en Jabalquinto.

Los días y las tardes siguen dedicados al Campeonato de España absoluto de Ajedrez, donde los resultados han mejorado algo, cuatro tablas (empates), una victoria y dos derrotas a falta de dos rondas. En las noches sigo absorto en la biblioteca de mi dormitorio en casa de mi amigo Antonio. En estos dos días dos nuevos títulos captaron mi atención: 
  • Obra poética de Rosalía De Castro, en una edición bilingue de Benito Varela.
Eu ben vin estar o moucho
enriba de aquel penedo.
¡Non che teño medo, moucho;
moucho, non che teño medo!
 -------------------------------
Yo bien vi estar el mochuelo
encima de aquel peñascal.
¡No te tengo miedo mochuelo;
mochuelo, no te tengo miedo!
  • Una pluma y una espada, biografía en verso de Cervantes de Juan Fernández López.
Portada,
primera imágen (Posada de la Sangre, Toledo)
y contra portada, 12'50 PESETAS

Una patria y unas fechas
presento a tu imaginación,
un recuerdo y un milagro
una espada y un pendón:
una imaginación ardiente,
una juventud sombría,
una pluma floreciente,
que en celestial sinfonía,
de ventero y pastores
trajintante y teatros,
mozas, combates y mares,
reyes, santos, malandrines,
creó molinos de viento,
gigantes y saltarines,
bachilleres y poetas,
peregrinas y conventos,
ínsulas que gobernar,
entuertos que destruir,
agravios que enderezar,
injusticias que sufrir.
[...] 

¿Alguien conocía este libro? ¿Conocen algo más de este autor?

3 de septiembre de 2013

Homenaje a Bertolt Brecht

Berlot Brecht, caricatura de Ricardo Ajler
Miguel Álvarez

Hola a todos, en estos días, nueve, estoy disputando el Campeonato de España de Ajedrez y lo mejor no está siendo precisamente los resultados en los tableros.

Me encuentro en casa de un amigo, en un pueblecito de la sierra norte de Jaen, Jabalquinto, y me he quedado fascinado por la biblioteca que tiene su padre, en una casa de pueblo a la cual, a lo sumo, vienen unas semanas al año.

Recuerdos, me comenta, de una juventud apasionada por la lectura, de una juventud de inquietudes que murió al casarse. 

Sin duda, de lo mejor de este viaje esta siendo esa biblioteca que cada noche observo, miro y curioseo. En ella he podido encontrar grandes clásicos de la prosa y del verso y gracias a ello he leido a poetas "clásicos" que ya tenía dejados en un cajón en mi interior; he ledio, por ejemplo: Machado (los dos), Neruda, Alexandre, Lorca, Calderón...El que más me ha extrañado encontrar en esta biblioteca ha sido al poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brench, poeta al que yo, personalmente, había leido muy poco y en sólo una ocasión, mediante una amiga.

Tras apensas dos horas había deborado el libro completo de una selección de sus poemas y en uno de ellos, unos versos me impactaron:

Sobre una muchacha ahogada

Sin hundirse, la ahogada descendía
por los arroyos y los grandes ríos,
y el cielo de ópalo resplandecía
como si acariciara su cadáver.

Las algas se enredaban en el cuerpo
y aumentaba su peso lentamente.
Le rozaban las piernas fríos peces.
Todo frenaba su último viaje.

El cielo, anocheciendo, era de humo,
y a la noche hubo estrellas vacilantes.
Pero el alba fue clara para que aún tuviera
la muchacha un nuevo día.

Al pudrirse en el agua
el cuerpo pálido la fue olvidando Dios:
primero el rostro, luego las manos y, por fin, el pelo.
Yas no era sino un nuevo cadaver de los ríos.
 Bertolt Brecht

Estos dos versos me hicieron leer este poema al menos tres veces, y ciertamente darles un matiz distinto cada vez que los recitaba (si, leo la poesía en voz alta, parece que la entiendo mejor) Y bueno, aquí está mi pequeño homenaje a este gran poeta, espero que no me demande la familia ;)

Oleo del polaco Dawid Kędzierski

Homenaje a Bertolt Brecht

Aquí
tirado sobre la cama
en esta encrucijada que es el día a día
me busco,
me hallo
mas no me encuentro
y conforme se pudre mi alma
se hunden más mis pies en este mar de asfalto.

Y sin un Mesías 
Dios se olvida de mi.
Miguel Álvarez

31 de agosto de 2013

Huelo a tierra húmeda


Miguel Álvarez

Mariposas en el estómago, by Wazded
Huelo a tierra húmeda, 
a tormenta y desidia
aquí
en tu lejanía
fermentan en mi interior las acideces del pasado
agitadas con dulzura por las mariposas de mi estómago
y reactiva la incandescente energía que mana
del tóxico material que es tu pasado, tus recuerdos y mis miedos
aquí,
aquí en la lejanía terminó el escribir
aquí,
aquí en la  lejanía el miedo se apodera de mi.

25 de agosto de 2013

Árbol de la Vida

Miguel Álvarez

Albero de la vita II. Oleo sobre lienzo. Soldoni
Y aquí,
en la quietud de mi salón,
decido que forma dar al árbol de mi vida
que recuerdos debo cortar
que anhelos, pensamientos y deseos deben germinar
aquí,
en la quietud de mi salón
miro sin mirar, al frente,
y veo mi vida pasar,
y pienso,
y sueño,
y el tiempo corre mientras yo, impasible, veo la obra tras el telón.